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oídos sordos

Recuerdo que de niña,
Mis padres compraron un librito
que hablaba sobre los ángeles de la guarda,
había un relato sobre una niñita, 
su vecina le invitó a su fiesta de cumpleaños,
ella fue con el vestido que habían dejado
sus hermanas mayores,
y zapatitos ya muy viejitos,
al llegar a la fiesta,
todas las demás niñas
 comenzaron a hablar mal de ella
y burlarse de su sencillo y feo vestido,
pero gracias a su angel de la guarda,
ella no escucho nada de lo que decían,
continuo feliz en la fiesta,
maravillada con el pastel, los dulces
y de tantas niñas tan bonitas
con sus vestidos nuevos
con olor a dulces...
su angel le había cubierto sus oídos.
Las demás invitadas quedaron
sorprendidas al ver la actitud de la niña
de la cual habían estado hablando muy mal,
y se contagiaron de su buen humor e inocencia.



Tal vez no sea muy creyente, pero siempre que gracias a mi despistes
no ecucho algo que me podria hacer daño, pienso que fue "algo"
el q cubrio mis oídos... y si... sigo feliz

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un fragmento... intentaré publicar las partes que me marquen, y al final diré el titulo de la novela. "Pero siento un vacío que nunca he podido colmar, y que en estos momentos me aflige más todavía. No tengo un amigo , Margaret... Cuando me exalte el entusiasmo del triunfo, no habrá quien participe de mi gloria y si me descorazona el fracazo nadie se esforzará por sostenerme en mi desprecio. Es cierto que podré confiar mis pensamientos al cuaderno, pero la escritura es un deficiente medio para transmitir la emociones (en esta parte o estoy de acuerdo já). Deseo la compañía de un hombre que se aveenga conmigo, cuyos ojos contesten a los míos . Me creerás romántico, hermana querida, pero lo cierto es que siento con amargura la falta de un amigo. No tengo uno a  mi lado, un amigo que sea noble y esforzado, que posea una mente cultivada y capaz, cuyos gustos sean semejantes a los míos, y que pueda aproar o vetar mis planes."

Jauría norcturna

Bueno, a eso de la media noche los perros de la colonia comenzaron a ladrar, por lo tanto el mio también, su ladrido algo agudo hacía eco en las paredes y agrava la situación que este pasando, piensas que hay un ladrón en tu casa, un fantasma, esas cosas que solo los perros pueden sentir, se guardo silencio unos segundos, los necesarios para escuchar varios chasquidos... bueno si.. mas bien pezuñas, mi perro y yo corrimos a la ventana, y en medio del callejón oscuro, lluvioso y frió estaban en jerarquía nueve perros negros, andando como los dueños de la noche, al verlos parecían humanos que sabían a donde iban, los seguí con la mirada hacia la pradera, y allí se perdieron, camuflados con la noche.

gatabatos